Los padres de su padre, Hermann Christian y Fanny Wittgenstein (que era una prima primera del famoso violinista Joseph Joachim2 ), eran ambos nacidos en familias judías pero más tarde convertidas al protestantismo, y después de que se trasladaran de Sajonia a Viena en los años 1850, asimiladas en las clases profesionales protestantes vienesas.
El padre de Ludwig, Karl Wittgenstein, se convirtió en un industrial e hizo su fortuna con el hierro y el acero. A finales de los años 1880, Karl controlaba un monopolio efectivo sobre los recursos del hierro y el acero dentro del imperio y fue uno de los hombres más ricos del mundo.1 Finalmente, Karl transfirió mucho de su capital a propiedades inmobiliarias, acciones de capital, metales preciosos y reservas de divisas extranjeras, que estaba esparcido a través de Suiza, Austria, los Países Bajos y América del Norte. Por consiguiente, la riqueza colosal de la familia fue aislada de las crisis de inflación que siguieron en los años posteriores.3
La madre de Ludwig, Leopoldine Kalmus, nació de un padre judío y una madre católica, y era una tía del ganador del premio Nobel Friedrich Hayek por parte materna. A pesar de la conversión al protestantismo de sus abuelos paternos, los hijos de los Wittgenstein fueron bautizados como católicos romanos —la fe de su abuela materna— y Ludwig recibió un entierro católico romano después de su muerte.
Ludwig creció en un hogar que proporcionaba un ambiente excepcionalmente intenso para la realización artística e intelectual. Sus padres eran aficionados a la música y todos sus hijos tuvieron dotes intelectuales y artísticas. El hermano mayor de Ludwig, Paul Wittgenstein se convirtió en un pianista concertista de fama mundial. La casa de los Wittgenstein atraía a gente culta, especialmente a los músicos. La familia recibía visitas frecuentes de artistas como Gustav Mahler. Toda la educación musical de Ludwig sería muy importante para él. Incluso utilizó ejemplos musicales en sus escritos filosóficos. Otra no tan afortunada herencia que pudo haber tenido fue la tendencia al suicidio: tres de sus cuatro hermanos varones se quitaron la vida.
Wittgenstein mantuvo una posición muy crítica sobre sus colegas filósofos e incluso sobre lo que podían opinar de él otras figuras del ámbito científico. En sus opiniones, como siempre, no se mordía la lengua:
Me es indiferente que el científico occidental típico me comprenda o me valore, ya que no comprende el espíritu con el que escribo. Nuestra civilización se caracteriza por la palabra 'progreso'. El progreso es su forma, no una de sus cualidades, el progresar. Es típicamente constructiva. Su actividad estriba en construir un producto cada vez más complicado. Y aun la claridad está al servicio de este fin; no es un fin en sí. Para mí, por el contrario, la claridad, la transparencia, es un fin en sí.
n 1919 renunció a la parte de la fortuna familiar que había heredado cuando su padre murió. El dinero fue dividido entre sus hermanas Helene y Hermine y su hermano Paul, y Wittgenstein insistió que le prometieran que nunca se lo devolverían.
udwig Wittgenstein murió en Cambridge, en casa de su médico, el 29 de abril de 1951, tras negarse a recibir tratamiento médico contra el cáncer de próstata que sufría. Se encontraba trabajando en un manuscrito que analizaba los supuestos y condiciones de la certeza, publicado de manera póstuma por la heredera de sus trabajos, Elizabeth Anscombe, bajo el título Sobre la certeza. Se dice que sus últimas palabras fueron: "Diles que mi vida fue maravillosa".
Obras
- Tractatus logico-philosophicus. 1921.
- Investigaciones filosóficas (Philosophische Untersuchungen). 1953.
- Conferencia sobre ética. Barcelona: Paidós. 1989. ISBN 84-7509-525-9.
- Lecciones y conversaciones sobre estética, psicología y creencia religiosa. - Traducido por Isidoro Reguera. Barcelona: Paidós. 1992. ISBN 84-7509-807-X.
- Observaciones a La rama dorada de Frazer. Madrid: Tecnos. 1992. ISBN 84-309-2158-2.
- Aforismos. Cultura y valor. Madrid: Espasa Calpe. 1995. ISBN 84-239-7381-6.
- Sobre la certeza. Barcelona: Gedisa. 2000. ISBN 84-7432-295-2.
- Últimas conversaciones. Salamanca: Sígueme. 2004. ISBN 84-301-1490-4.
- Movimientos del pensar. Madrid: Pre-Textos. 2005. ISBN 84-8191-644-7.
- Luz y sombra. Una vivencia(-sueño) nocturna y un fragmento epistolar. Valencia: - Pre-textos. 2006. ISBN 84-8191-760-5.
- Isidoro Reguera, ed (2009). Obra completa. Colección Biblioteca de Grandes - Pensadores (Edición bilingüe alemán/español). Madrid: Gredos. ISBN 978-84-249-3619-8 / 978-84-249-3622-8.
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